Uso no sexista de la lengua

Cuando nos comunicamos, uno de los aspectos que debemos tener en cuenta, en el marco del lenguaje respetuoso y no discriminatorio, es la diversidad de género. Esto significa que debemos evitar usos sexistas y discriminatorios por razón de género que perpetúen estereotipos o invisibilicen o subordinen a personas en el discurso.

Aunque gramaticalmente el masculino, en español y en catalán, así como en otras lenguas románicas, puede tener un uso no marcado y se puede referir a hombres y mujeres, existen diferentes estrategias alternativas para incluir y visibilizar ambos sexos.

Como norma general, por tanto, debe procurarse que haya simetría en los tratamientos de hombres y mujeres; así, debe decirse el señor gerente y la señora decana y no el señor gerente y la decana. Y también hay que procurar que los términos que se utilizan incluyan tanto a las mujeres como a los hombres; por lo tanto, es mejor utilizar la juventud que los jóvenes.

A continuación se presentan algunos recursos que pueden ser útiles a la hora de hacer un uso no sexista de la lengua. Son soluciones posibles que deben estudiarse para cada caso y que, sobre todo, no deben aplicarse mecánicamente: el uso de una forma u otra (por ejemplo, sustantivo genérico o sustantivo concreto, sustantivo precedido o no de artículo, etc.) puede cambiar el sentido o el matiz de la expresión. Además, debe tenerse en cuenta el contexto, el tipo de documento, el grado de formalidad, etc.; a veces el genérico masculino es la forma más adecuada.
 

  • Cuando nos referimos a una persona determinada, debemos adaptar el texto al género que corresponde.

  • Si la persona a la que nos referimos no desea ser tratada con ninguno de los dos géneros gramaticales, podemos recurrir a formas invariables u optar por cambios de redacción que nos permitan evitar la opción de femenino o masculino (véase el apartado Cambios de redacción).

  • Si tenemos que referirnos a varias personas de distinto género, es mejor nombrarlas con las formas dobles completas y separadas, siempre que sea posible, que presentarlas aglutinadas en masculino.

  • En publicaciones, bibliografía y lugares donde salen nombres de personas, recomendamos desplegar el nombre en vez de limitarse a poner su inicial.

  • Debe distinguirse la denominación de las calificaciones (apto, no apto, aprobado, no presentado), que se designan con la forma masculina, de los adjetivos que se refieren a las personas que tienen esas calificaciones, que se flexionan según el género de la persona a la que hacen referencia. Sin embargo, en algunos casos, como en certificados, también podemos optar por fórmulas sin marca de género para lograr un texto más inclusivo.

  • Asimismo, conviene evitar utilizar las palabras hombre y mujer delante de profesiones que ya están en masculino o femenino o delante de palabras invariables que se distinguen por el uso del artículo. Es información redundante y hace prevalecer la condición sexual.

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Los genéricos colectivos designan a un conjunto de personas. Las siguientes palabras pueden ayudarnos, en determinados contextos, a conseguir un uso no sexista del lenguaje:


Puede utilizarse... Para sustituir...
la adolescencia / la población adolescente los adolescentes
las personas mayores / las personas de edad avanzada / la vejez / la tercera edad los mayores / los viejos
la juventud / las personas jóvenes los jóvenes
las criaturas / la infancia / la niñez los niños
el estudiantado los estudiantes
el alumnado los alumnos
el personal docente / el profesorado los profesores
el personal investigador los investigadores
el personal técnico de gestión los técnicos de gestión
el personal de aviación / el personal de vuelo / los miembros de la tripulación los pilotos y las azafatas
el personal de limpieza las mujeres de la limpieza
el personal médico / el cuerpo médico
el personal de enfermería
el personal de la salud
los médicos
las enfermeras
los médicos y las enfermeras
las personas candidatas los candidatos
la persona encargada / la persona que se encarga el encargado
la persona / las personas / el ser humano / la humanidad el hombre
evolución humana / evolución de la humanidad evolución del hombre
los derechos humanos los derechos del hombre
el cuerpo humano el cuerpo del hombre
la población urbana el hombre urbano
el pueblo andaluz / la gente andaluza / la población andaluza los andaluces
la población trabajadora migrante los trabajadores migrantes
el funcionariado / el cuerpo funcionarial los funcionarios
el vecindario los vecinos
el electorado / el cuerpo electoral los electores, los votantes

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Hacen referencia a la función, a la actividad, al organismo o a la unidad, a la titulación, etc., en lugar de la persona. Son útiles para los rótulos de los despachos y para encabezamientos y títulos de créditos (y evitan el uso de formas dobles).

Puede utilizarse... Para sustituir...
dirección de estudios director(es) / directora de estudios
tutoría tutor(es) / tutora
consultoría consultor(es) / consultora
secretaría secretario(s) / secretaria
consejo de redacción / redacción redactor(es) / redactora
consejo asesor / asesoría asesor(es) / asesora
coordinación coordinador(es) / coordinadora
colaboraciones colaborador(es) / colaboradora
notaría notario(s) / notaria
ministerio ministro(s) / ministra
traducción traductor(es) / traductora
distribuciones distribuidor(es) / distribuidora
alcaldía alcalde(s) / alcaldesa
organización organizador(es) / organizadora

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  • Es un recurso visibilizador que puede utilizarse cuando hay una intención manifiesta de visibilizar a las mujeres. En los ámbitos académicos y administrativos, esta intención se concreta sobre todo en las referencias a cargos o profesiones que pueden ocupar tanto una mujer como un hombre. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que es un recurso que alarga el texto y dificulta su lectura; por tanto, debe utilizarse con mucho cuidado, porque hace que el escrito resulte poco fluido si se abusa de él y, si solo se emplea de vez en cuando, no soluciona el problema.

    Es un recurso que utilizamos preferentemente en singular, salvo en aquellos casos en los que haya una intención manifiesta de visibilizar a las mujeres.

  • También es un recurso útil en los encabezamientos de algunos escritos (circulares, cartas generales, etc.). Cuando nos dirigimos a más de un destinatario, las formas dobles en plural, cuyo orden de aparición debe alternarse, son adecuadas porque están muy asentadas:

  • Según el tipo de texto, el grado de formalidad y la relación con la persona a la que nos dirigimos, también podemos optar por fórmulas de saludo sin marcas de género:

  • Debe alternarse el orden de aparición del femenino y el masculino en primer o segundo lugar. En textos largos no se recomienda el uso de formas dobles con barra porque dificulta la redacción, entorpece la lectura y puede generar problemas de accesibilidad. El uso de formas dobles abreviadas solo es adecuado en textos breves y esquemáticos (impresos, listas, tablas, gráficos, etc.) y cuando sea necesario por problemas de espacio:

Podéis ver los cargos y perfiles profesionales más frecuentes en masculino y femenino.

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  • Eliminación del determinante delante del sustantivo, vigilando, eso sí, que el sentido de la frase no cambie:

  • Eliminación de la referencia a personas sin sustituirla por nada si se entiende por el contexto:

  • Cambio del determinante con marca de género por otro sin marca (cada, cualquier(a), alguien, nadie, la mayoría, una minoría, el resto, etc.):

  • Cambio de la redacción en la pronominalización y la forma verbal:

  • Utilización de la pasiva refleja:

  • Sustitución de los términos que marcan el género gramatical (masculino o femenino) por otras soluciones que permiten evitarlo, recurso habitual en impresos y documentos para evitar duplicaciones:

  • Sustitución de una palabra determinada por un sinónimo que no cambie de género, pero hay que intentar que no cambie el significado:

  • Construcción de la frase de otra manera:

  • Los cambios de redacción también pueden ser útiles para referirnos a personas que no desean ser tratadas con ninguno de los dos géneros gramaticales:

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La información de este apartado puede consultarse de forma sintetizada en el PDF interactivo 5 consejos para hacer un uso no sexista de la lengua.
 

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